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Review
La recopilación recoge, además de la presentación, escrita por Álvaro de la Calle, cinco textos. Tres de ellos llevan la firma de Ignacio Rodas ―conocido autor marxista de, entre otras obras, El siglo del comunismo, El movimiento anticapitalista y el Estado, La gran mentira. Respuesta al Libro negro del comunismo y La enfermedad madura del izquierdismo, el oportunismo― y uno del propio De la Calle, editor, en el año 2000, junto con Rodas, del revelador volumen Los revolucionarios y la guerra de España. Textos de Bilan (1933-1938). El último de los documentos publicados tiene, por sí mismo, un valor histórico excepcional. Se trata del relato de la única entrevista sostenida, en plena revolución rusa, entre el príncipe anarquista Kropotkin y el líder comunista Lenin. Su inclusión en la obra no se justifica, sin embargo, ni mucho menos, por mero interés historiográfico. Más allá de éste, el apoyo expresado por Kropotkin, en dicho encuentro, a la Revolución de Octubre, con independencia de las grandes diferencias que le separaban del bolchevismo, así como el trato exquisito, dispensado a la personalidad anarquista por Lenin, que contemplaba la difusión masiva, en la Rusia soviética, de la obra maestra de Kropotkin, Historia de la Revolución francesa, rompen en mil pedazos los esquema preconcebidos, al uso, al respecto de la relación entre el anarquismo todavía revolucionario de entonces y el marxismo.
En «O hacia el anarquismo o hacia el comunismo», texto escrito por Rodas hace ya una década, se pone el acento en la naturaleza irreconciliable tanto de las fuentes como del curso históricos de ambos partidos. Asimismo, en la incompatibilidad de sus programas actuales con vistas a las tareas revolucionarias de nuestro tiempo.
Acto seguido, en «La actual barricada de clase del anarquismo», De la Calle nos señala vívidamente, al hilo de las experiencias históricas del movimiento proletario revolucionario, la tendencia a través de la cual el anarquismo, en conformidad con su naturaleza pequeñoburguesa, deviene, en primer lugar, un obstáculo sectario para el desarrollo del movimiento independiente de la clase explotada y, a continuación, a partir de su levantamiento en armas contra los soviets obreros y campesinos rusos, la extrema izquierda del campo burgués.
El tercer texto publicado «¿”Revolución social” anarquista, o revolución que destruya el Estado capitalista?» ―uno de los capítulos del citado libro de Rodas El movimiento anticapitalista y el Estado― nos permite reflexionar, en profundidad, acerca de la traición capital del partido ácrata a las masas trabajadoras; a saber, hablar de «revolución social» combatiendo, por principio, el primer paso efectivo de ésta: la puesta en pie de la autoridad revolucionaria de la clase explotada ―la dictadura del proletariado―, que se hace absolutamente necesaria para destruir el garante político y represivo, en primera instancia, del orden burgués en su conjunto, el Estado capitalista.
Por último, en su «Carta abierta a un joven compañero anticapitalista», titulada «Sobre anarquismo y comunismo, dictadura del proletariado, democracia burguesa y democracia proletaria», Rodas desarrolla, en conexión directa con la respuesta revolucionaria exigida por las coordenadas sociales vigentes, la demoledora crítica marxista de la mistificación que supone la democracia burguesa, a la vez que despliega, paso a paso, en la línea ya señalada por Marx, Engels y Lenin, los pasos cualitativos que marcarán el tránsito desde la sociedad burguesa hasta la comunista sociedad sin clases, la comunidad humana mundial.
Con Anarquismo y comunismo, ayer y hoy, nos hallamos, en suma, ante un libro imprescindible no sólo para lo que hoy es esa extremadamente reducida minoría comprometida con la militancia revolucionaria, sino también, por el rigor de los hechos y conocimientos expuestos, para todo científico social honesto y, más en general, para no importa qué espíritu consciente de la determinación histórica que, bien que de forma subyacente, informa el devenir de la sociedad de nuestro tiempo.
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