|
|
Stock enable
- Shipping guaranteed in 48/72 hours
Review
"Los avatares de la vida de un ingeniero que llega a ocupar cargos ejecutivos en su
trayectoria profesional y que no sólo dirige trabajos de construcción, sea desde el punto
de vista de la Dirección de Obra o desde puestos de Gerencia, sino que esta labor, además
de en su país, la desarrolla en otros muchos fuera de sus fronteras, pueden ser numerosos
y variados. Variados en vivencias de experiencias propias y ajenas, en conocimientos
sobre los comportamientos humanos, las relaciones internacionales, los asuntos internos de
otros lugares con sus idiosincrasias particulares, de otras culturas y de otras religiones.
Las dificultades que se experimentan con otras Administraciones de culturas diferentes,
dan lugar a anécdotas y situaciones que, en muchos casos, merecen ser compartidas con
los posibles lectores.
La lectura del libro, El Antropólogo Inocente, de Nigel Barley, me dio la idea de que,
también los ingenieros nos dividimos entre los que tienen experiencias de campo y los que
son más teóricos, sin que esto desmerezca ni a unos ni a otros y que a veces nos dejamos
llevar por nuestro entusiasmo en el trabajo y descuidamos nuestros intereses y nuestra
seguridad. Pero la experiencia de campo es más rica en contactos humanos a todos los
niveles y permite al ingeniero influir de forma más inmediata en las vidas de sus subordinados,
con todo lo que ello implica de responsabilidad ética personal. El estudio de las
condiciones de vida de una cierta cultura, que el antropólogo extrae, después de una
temporada viviendo entre grupos humanos específicos, se puede paragonar con la que
saca el ingeniero tras una larga temporada entre las personas de una cierta nacionalidad,
en otro país desde el punto de vista social, político, religioso y porqué no, antropológico."
|