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Review
Arsinoé adoraba su cuerpo desnudo, del que Ganímedes decía que era hermoso y bien formado, más hermoso que el cuerpo de Cleopatra. Ganímedes sabía lo que decía. Conocía todos los rumores que recorrían Alejandría, era un excéntrico entre los eunucos de la corte. Ganímedes fue el primer hombre que pudo acariciarla, sin embargo Ganímedes no era un hombre. Aquilas se había atrevido a besar sus pies, desde que tenía uso de razón ella sabía que Aquilas se había atrevido a todo. Sus dedos temblaban ahora al acariciar el delicado tejido de su vestido.
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